La extirpación de un lunar o nevo facial es un procedimiento quirúrgico dermatológico común. El procedimiento suele ser rápido, se realiza con anestesia local y tiene como objetivo eliminar la lesión minimizando las cicatrices para obtener resultados estéticos óptimos. El procedimiento exacto depende de la naturaleza y el tamaño del lunar.
Entendiendo la cirugía de lunares faciales
Un lunar puede extirparse por diversas razones: médicas (si presenta riesgo de cáncer de piel, como el melanoma) o estéticas (si se considera antiestético o molesto). El rostro es una zona delicada, por lo que se requiere precaución para lograr una cicatriz lo más discreta posible. El procedimiento siempre va precedido de una consulta con un dermatólogo o cirujano dermatólogo, quien examina la lesión con un dermatoscopio. Este examen ayuda a determinar si el lunar es sospechoso y qué técnica quirúrgica es la más adecuada.
¿Por qué operar un lunar?
- Razón médica: La razón principal es prevenir o tratar el cáncer de piel. Si un lunar cambia de tamaño, forma, color o presenta bordes irregulares, debe extirparse para su análisis histológico (biopsia).
- Razón estética: Muchas personas desean eliminar los lunares que afectan su apariencia o autoestima. Esto también aplica a los lunares ubicados en zonas que se irritan con frecuencia (al afeitarse, frotarse los vasos, etc.).
Las diferentes técnicas de ablación
La elección del método depende de la naturaleza del lunar, su profundidad y su ubicación.
- Escisión quirúrgica: Esta es la técnica más común. Consiste en extirpar toda la lesión cortando la piel circundante con un margen de seguridad. La incisión se cierra con suturas. Es el método de elección para lunares sospechosos o profundos, ya que permite un análisis completo de la lesión.
- Afeitado: Este método se utiliza para lunares elevados pero no sospechosos. Consiste en raspar la lesión de la piel, sin necesidad de suturas. Los resultados suelen ser excelentes, pero existe riesgo de recurrencia porque no se elimina la base del lunar.
- El láser de CO2: El láser se utiliza para eliminar lunares elevados, no sospechosos y pigmentados. El láser vaporiza la lesión y evita que los puntos de sutura dejen cicatrices.
El curso de la intervención
La operación se desarrolla en varias etapas:
- Anestesia: Se administra anestesia local alrededor del lunar para adormecer la zona. El paciente no sentirá dolor durante el procedimiento, aunque podría sentir una ligera presión.
- Ablación: El cirujano dermatólogo utiliza un bisturí para extirpar la lesión y su margen de seguridad.
- Suturas y pandeo: La incisión se cierra con puntos de sutura. Dependiendo del tipo de sutura, los puntos pueden ser absorbibles o tener que retirarse una semana después. Se aplica un vendaje para proteger la zona.
- Análisis (si es necesario): La muestra se envía a un laboratorio de patología para ser analizada bajo un microscopio.
El proceso de curación y precauciones a tomar
La cicatrización es una fase esencial para obtener la mejor cicatriz posible.
- Dolores postoperatorios: Es fundamental seguir las instrucciones del médico, como limpiar la herida, cambiar el apósito y evitar mojar la zona durante las primeras 24 horas.
- Prevención de cicatrices: El rostro es una zona muy estresada. Es recomendable limitar las expresiones faciales excesivas y evitar movimientos bruscos. Se recomienda proteger la zona del sol con un protector solar de factor alto (FPS 50+) durante varios meses para prevenir la hiperpigmentación de la cicatriz.
- Seguido : Generalmente se programa una cita para retirar los puntos y verificar que la curación esté progresando bien.
¿Cuánto tiempo dura el procedimiento y la recuperación?
El procedimiento es muy rápido y dura un promedio de 15 a 30 minutos. El paciente puede retomar sus actividades normales inmediatamente después, evitando esfuerzos físicos intensos. La cicatriz tardará varios meses en desaparecer, pero con el cuidado adecuado, puede volverse casi invisible.
En conclusión, la eliminación de lunares faciales es un procedimiento común y seguro. La clave del éxito reside en la elección de la técnica adecuada, la precisión del procedimiento quirúrgico y un seguimiento riguroso. En la Clínica Yaphé, damos gran importancia al aspecto estético del procedimiento, priorizando técnicas que minimizan las cicatrices y ofreciendo un apoyo integral desde el diagnóstico hasta el seguimiento postoperatorio.











